Santa Cena en Iglesia MEN Domeyko fortaleció la comunión y la fe de la congregación
Una congregación reunida en memoria de Cristo
La congregación de Iglesia MEN Domeyko, ubicada en Playa Ancha, Valparaíso, se reunió el domingo 28 de junio para participar de la celebración de la Santa Cena, uno de los actos más importantes dentro de la vida espiritual de la iglesia.
Más de cuarenta hermanos participaron de este tiempo de comunión y reflexión, cumpliendo con el mandato bíblico entregado por Jesucristo y reafirmando el compromiso doctrinal que mantiene la Iglesia Misión Evangélica Nacional respecto a esta enseñanza.
La celebración se desarrolló posteriormente a un servicio de acción de gracias junto a la asamblea local, preparando los corazones para recordar el sacrificio perfecto realizado por Cristo en la cruz.

La reflexión bíblica estuvo centrada en Mateo 27
La lectura bíblica estuvo a cargo del pastor Salomón Henríquez, pastor de la iglesia local de Domeyko, quien compartió el pasaje de Mateo 27:32-52.
32 Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a este obligaron a que llevase la cruz. 33 Y cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la Calavera, 34 le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo. 35 Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. 36 Y sentados le guardaban allí. 37 Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS.
38 Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda. 39 Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza, 40 y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz. 41 De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos, decían: 42 A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él. 43 Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios. 44 Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él.
45 Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 47 Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama este. 48 Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber. 49 Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle. 50 Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.
51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; 52 y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;
Durante la reflexión, la congregación recordó el sufrimiento, la humillación y el sacrificio que Jesucristo aceptó voluntariamente para otorgar salvación a la humanidad.
Cada acontecimiento narrado en las Escrituras permitió meditar en el amor de Dios y en el precio pagado en la cruz para reconciliar al hombre con el Padre.
«Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.»
— Isaías 53:5
El significado de la copa y el sacrificio perfecto
Uno de los puntos centrales del mensaje fue recordar el significado de la copa y cómo Jesucristo aceptó completamente el sufrimiento que debía cargar por causa del pecado del mundo.
Participar de la Santa Cena permite recordar que la obra de Cristo no fue solamente un acontecimiento histórico, sino el acto redentor que cambió para siempre la relación entre Dios y la humanidad.
El pan y la copa representan precisamente ese sacrificio perfecto, suficiente y eterno realizado por nuestro Salvador.

¿Por qué es importante la Santa Cena para la iglesia?
La Santa Cena no corresponde simplemente a una tradición religiosa ni a una ceremonia simbólica.
Se trata de una ordenanza instituida por el propio Señor Jesucristo cuando dijo:
«Haced esto en memoria de mí.»
— Lucas 22:19
Por medio de esta celebración, la iglesia recuerda la muerte y resurrección de Cristo, anuncia su sacrificio y mantiene viva la esperanza de su regreso.
Asimismo, representa un momento de examen espiritual, reconciliación y gratitud delante de Dios.
La Santa Cena fortalece la comunión entre los creyentes
Además de recordar la obra de Cristo, la Santa Cena fortalece la unidad del cuerpo de creyentes.
La congregación de Iglesia MEN Domeyko vivió un tiempo de profunda reflexión espiritual y comunión fraternal, reafirmando que el centro del Evangelio continúa siendo Jesucristo crucificado, resucitado y glorificado.
Cada celebración recuerda a la iglesia que su esperanza permanece en la obra consumada de Cristo y en la promesa de su regreso.
Porque cada vez que la iglesia participa del pan y de la copa, no solamente recuerda lo que Cristo hizo en el pasado, sino que también proclama su victoria y espera con gozo el día en que volverá por su pueblo.






